miércoles, 21 de noviembre de 2012

Día 9: Goooood Morning, Vietnam!

Pues hoy os toca de nuevo leerme a mi, ja, ja. Esa tarde me he quedado en el Hotel trabajando mientras Lucia se iba con Quin y con el resto de familias de compras, y cuando han llegado venian reventados y con pocas ganas de escribir.

Como os dije, la mañana la hemos dedicado al turismo: hemos estado viendo Templos, Pagodas, etc. Ha hecho mucho calor (ha sido el peor dia desde que llegamos, sobre todo por lo pegajoso que ha sdo). Pero como contaros esas visitas imagino que os aburrirá un poco, voy a seguir comentando algunas costumbres vietnamitas, cuando menos curiosas:


- Las Bodas: aqui se casan cualquier dia de la semana y cualquier hora. Hoy, por ejemplo, cuando hemos salido del Hotel a las 10 de la mañana, estaban entrando unos novios, con todos los invitados.


- Los Templos: se ve mucha gente rezando, dejando ofrendas y limosnas en los Templos, pese a ser un país teoricamente comunista (y por tanto, que considera a la religion como el opio del pueblo).


- Los horarios de apertura de los monumentos son un tanto extraños: cierran de 11 de la mañana a 2 de la tarde…..


- En las tiendas, los zapatos los dejan "aparcados" en la puerta. Aqui suelen entrar descalzos.




- Hay varios lagos en Hanoi. En los mas grandes suelen esta pescando, pero con cañas de pescar 100% artesanales: solo el palo y el hilo




- Esto es de lo mejor del dia: El Buda Psicodelico. Lo que se ve detras de la cabeza del Buda es una especie de "corona" de luces "psicodélicas" que se encienden y apagan a modo de ráfaga. Imagino que es una forma de resaltar la divinidad del Buda. Y seguro que sale más barato que una corona de oro (ja, ja, como vea esto algún Mayordomo, seguro que sale corriendo a pedir presupuesto....).Tengo video para el que quiera mas detalles.




- Esta foto habla por sí misma. Dedicada a los que dicen que el Tranvia no cabe por el centro de Sevilla. Cuando se quiere algo....



Mañana nos vamos de excursión a la Bahía de Halong, que dicen que es uno de los lugares mas bonito del Mundo. A ver como se porta Quin en el Autobus (son 3 horas de ida y 3 horas de vuelta). ¡Buenas noches!



martes, 20 de noviembre de 2012

Día 8: Punto de Inflexión

Ya os adelanté esta mañana la noticia: parece que hemos arreglado el problema. Esta mañana, tras desayunar, nos fuimos camino del Consulado General de España en Hanoi, para intentar arreglar el problema que nos surgió ayer. Allí nos recibió el Jefe de Visados (imagino que además de los visados tendrá otras responsabilidades, así que mis disculpas si el cargo no es correcto), Jorge. No puedo deciros tampoco su apellido, porque no lo se, pero sí que era de Orense. Afortunadamente, nuestros compañeros de desdichas en este viaje también son gallegos (y uno de ellos, además, de Orense), así que rápidamente hubo empatía con él. Le comentamos nuestro problema con la documentación y que hasta el lunes no la tendríamos legalizada, que es justo el día de salida de nuestros vuelos. En seguida se ha hecho cargo de la situación y de la necesidad de volver a España cuanto antes (sobre todo por los niños), y no ha dicho que, si no urge ningún imprevisto, si el lunes le llevamos toda la documentación, podrá darnos el visado el mismo lunes (aunque el plazo habitual de tramitación sea mayor). No os podéis hacer una idea de lo agradecido que le vamos a estar a esta persona. Y esperemos que no surja ese “imprevisto” y podamos mantener los planes originales. Más vale, porque los billetes no los vamos a cambiar, confiando en todo esto….

Así que ya una vez que parece que se ha resuelto el problema, ahora tenemos 5 días por delante para hacer un poquito de turismo, trabajar (que al final no hay que olvidarse de las “habichuelas”) y descansar, al menos mentalmente.

Después de la buena noticia, el resto del día ha sido bastante insulso. Hemos ido a comer a un Restaurante Italiano llamado Mediterráneo, que precisamente nos han recomendado en la Embajada, y la verdad es que hemos comido muy bien. Y además nos han hecho un descuento y todo, sin pedirlo. Todo un detalle.

La tarde la hemos pasado descansando, yo creo que sobre todo mentalmente, ya que la verdad es que los últimos días han sido agotadores. Quin poco a poco se va tranquilizando, y cada día hay algo en lo que progresa. Cada vez nos mira con más familiaridad, sus quejas duran menos tiempo (aunque sigue teniendo sus rabietas) y vamos descubriendo nuevas mejoras. Además, disfruta mucho comiendo, sobre todo con los sabores nuevos. Por ejemplo, la fruta (que no creo que haya probado mucho) le gusta mucho. Y tenéis que ver la sopa de tomate que se cenó anoche (así que Andrea, ya tienes quien te haga “competencia” con los gazpachos… :-) También he conseguido que esté un rato sentado en el suelo jugando conmigo (no sabéis lo que le cuesta estarse quieto).

A lo tonto, llevamos ya aquí una semana. Yo creo que estos dos últimos días hemos pasado nuestra “crisis” de mitad de viaje: el cansancio, la burocracia, el ir acostumbrándonos mutuamente… todo ello nos ha bajado un poco la moral, pero creo que la buena noticia de hoy es el punto de inflexión que necesitábamos, y a partir de mañana vamos a disfrutar del país de Quin.

Os dejo con la foto a la salida de la Embajada. Y espero que mañana sea Lucía la que me “releve” en la escritura, ahora que casi han terminado los papeleos y empieza la cronica "ludico-festiva", ja, ja (es broma) :-))


lunes, 19 de noviembre de 2012

Última Hora

Resuelto el problema burocrático. Si no surge nada nuevo en el camino, volvemos el lunes, como estaba previsto inicialmente. Más detalles esta noche.

Pdt: Muchas gracias a todos por los comentarios de ánimo!

Día 7: Presos de la Burocracia

Un día en el que la primera noticia con la que nos hemos encontrado al levantarnos es la paliza que el Sevilla le había dado a nuestro Betis no podía ser un buen día. Y, efectivamente, no lo ha sido. Tras desayunar, habíamos quedado con Hien para ir al Hospital al reconocimiento medico de los niños, y según llega nos suelta: "Tenéis que cambiar los billetes. No os podéis ir hasta el Viernes". Por no aburriros con detalles sobre como funciona la burocracia en este país, el resultado final es que los papeles que tenían que haber estado hoy, para poder ir mañana al Consulado a pedir el visado de salida (el último trámite) no están, y Hien prevé que no estarán hasta el lunes que viene, con lo que entonces es cuando podríamos ir al Consulado de España a solicitar los visados, que tardarán 3/4 días como mínimo. La verdad es que nos hemos venido abajo con la noticia, por todos los trastornos que nos supone: los gastos de cancelación y cambio de los billetes de avión, los gastos de Hotel, cambiar toda la agenda de trámite personales y de rabajo a la vuelta y, sobe todo, dos días mas sin ver a Andrea y a Maria.

Con ese ánimo nos fuimos para el Hospital Franco-Vietnamita, donde le han hecho un reconocimiento bastante rutinario (peso, altura, auscultarle, boca y oídos). La verdad no entiendo muy bien que este reconocimiento sea uno de lo requisitos oficiales que pide el Gobierno de España para dar el visado, porque vale más bien para poco. Luego, nos fuimos para el Hotel, porque la verdad es que no teníamos muchas ganas de ir a ningún sitio después de la noticias.

Después de comer, fuimos a recoger el Pasaporte de Quin, y después de estar toda la mañana dándoles la vuelta al tarro, decidí que mañana a primera hora estaba en el Consulado para explicar la situación: realmente tenemos casi todos los papeles, solo que aun no están legalizados, así que, si quisieran hacernos el favor, podrían empezar a tramitarlo todo mañana, para agilizar los trámites y cuando lleváramos los originales el lunes, sería legalizar los originales sobre la marcha y darnos los visados. Ya se que es una posibilidad remota, pero habrá que intentarlo. Y si hace falta, insistir yendo todos los días.

Bueno, hoy voy a terminar aquí. Ya se que hoy he sido mas breve, pero como os digo, no tengo animo. Ojalá mañana todo salga bien y nos encontremos con un funcionario en el Consulado dispuesto a echar una mano. Os dejo con un par de fotos de Quin, que sigue progresando día a día, y es ahora mismo nuestro principal motivo de alegría.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Día 6: Vida en Hanoi

Hoy por fin hemos tenido un día tranquilo y relajado, sin más obligaciones que desayunar, comer y cenar. Después del ajetreo de los primeros días, la verdad es que ha sido de agradecer, y de hecho, al final nos hemos tomado el día con bastante "relajo" y hemos dejado el turismo para más adelante (que aun tenemos 8 días por aquí). Así que hemos pasado la mañana tranquilitos en el Hotel, luego nos hemos ido a la Catedral, por si había suerte y oíamos Misa (y no habido suerte, porque hemos llegado a las 12 y no había Misa hasta la 4. Aquí no conocen eso de "la Misa de las 12"), hemos comido en un Restaurante supuestamente español llamado La Salsa (si alguno alguna vez venís por aquí y tenéis mono de comida española... NO vayáis a comer allí: ni la comida es española salvo en el nombre, ni el dueño es español, ni el restaurante es cómodo...) y luego nos hemos ido a un Centro Comercial a comprarle algo de ropa a Quin (aunque la de sus hermanas, como veréis en las fotos, le está estupendamente).

Así que para que el Blog hoy no os resulte muy aburrido, os voy a contar algunas de las peculiaridades de la vida en Vietnam (o al menos en Hanoi).

1.- Las Motos y el Tráfico

Si hay algo que llama la atención al principio es la cantidad de motos que hay en la ciudad. Pero cuando digo cantidad, es cantidad. Además, las normas de tráfico las siguen a su manera y los semáfores y pasos de peatones son meras "recomendaciones" que las motos no tienen por qué seguir. Eso hace que cruzar una calle sea una pequeña aventura, ya que hay que ir esquivando coches y motos. Pero vamos, tampoco es tan difícil: basta con andar siempre de frente, muy poquito a poco, y al final siempre se consigue llegar al otro lado. Lo que nunca hay que hacer es pararse.

Otras de las peculiaridades de las motos es que, como es su vehículo de transporte habitual, suelen ir ocupadas por varias personas. Sí, sí: he dicho varias, no 2. De hecho, van familias enteras, como vereis por la foto. Y muchas veces, llevan una mascarilla por la polución.

Como os podeis imaginar, no hay sitio donde aparcar tanta moto, así que las aceras son para ellas y no hay sitio por donde pasar. ¡Como Zoido se entere, manda allí a los municipales y en una mañana arregla el presupuesto municipal del año!


2.- La Comida

La Comida Vietnamita, como toda la de estos países es..... diferente (vamos a dejarlo ahí). Mucho arroz, muchos tallarines (noodles), picante, palillos en vez de cubiertos,... Pero vamos, comestible, siempre que se vaya con un poco de cuidado. Los vietnamitas comen en cualquier parte, pero sobre todo les gusta comer en cuclillas o en unas silla muy bajitas. Sus "bares" son así (aunque también hay Cafés y Restaurantes como los nuestros, claro). Aqui podeis ver uno.


Con estas "comodidades" os podreis imaginar lo barata que es la comida. Lo que sí es espectacular es la variedad de zumos de frutas que tienen. Y también toman el café de una manera muy peculiar, con hielo y leche condensada. Así que esta tarde, después de las compras, nos hemos sentado a tomar un cafelito y merendar en una de sus terracitas.

Por cierto, las que nos acompañan en la foto son Patri, su hija Lara y su tía Lupe, que también están por aquí con nosotros.

3.- Los Vietnamitas

El carácter vietnamita no es exactamente como nos lo contaron (o al menos, con nosotros no está siendo así). No son especialmente chillones ni ruidosos (al menos, no más que otros países asiáticos o latinos). Pero sí que me han parecido un poco ariscos. No suelen tener mucha paciencia ni se esfuerzan especialmente por entenderte o hacerse entender cuando no compartimos el idioma (no es fácil encontrar vietnamitas que hablen inglés). Y van mucho a lo suyo. Además, cuando Quin coge una rabieta y le dejamos llorar para no mal acostumbrarlo (no penséis en nada grave: estamos hablando de que tira un juguete al suelo de rabia y no se le recoge o cosas así), nos miran con cara de pocos amigos porque no le cogemos en brazos para que se calle. Es más, en el Hotel ha habido que explicárselo a las camareras, ya que eran ellas las que venían a cogerle en brazos para consolarle si veían que nosotros no lo hacíamos. Nos habían dicho que eran muy cariñosos con los niños, pero la verdad, para mi eso no es cariño, sino malcriarlos. Porque luego bien que van on los críos pequeños en la moto, y sin casco ni nada...

Bueno, para terminar os dejó una de las fotos que nos hemos hecho hoy con Quin. Hoy ha estado el tío mucho más expresivo y juguetón, riéndose a cada momento, jugando en el centro comercial y con muchas menos rabietas que otros días. Que alegría ver como avanza cada día.
Un momento, ¿alguien se creía que por estar a más de 10.000 km. de Sevilla no me iba a acordar? Pues esta noche, aunque estemos durmiendo los dos, en nuestros sueños estaremos gritando: Beeeeeti, Beeeeeeeti. ¡A ver si mañana me llevo una alegría cuando me despierte!
Pdt: Andrea / María, recordadle a la Tita Reyes que nos mande las fotos que os ha hecho, que tenemos muchas ganas de veros a vosotras también!


sábado, 17 de noviembre de 2012

Día 5: Conociendo a Quin

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Esta mañana tocaba reconocimiento médico para el visado. Ayer nos dijeron que Quin tenía que ir en ayunas, así que eso ha supuesto que en el desayuno haya estado un poco de mal genio, sobre todo al vernos comer a lo demás. Lo peor es que cuando hemos llegado al Hospital Franco-Vietnamita, nos han dicho que al ser Sabado no se les podía hacer el chequeo, con lo que ayuno y viaje en balde. Tenemos que volver el lunes (que era uno de los días en que no teníamos que hacer nada), aunque nos han dicho que no hace falta lo del ayuno, así que imagino que irá de mejor humor.

Eso ha supuesto que a las 10 de la mañana habíamos terminado con las “obligaciones” del día, y teníamos muchas horas por delante para seguir conociéndonos mejor mutuamente. Yo creo que hoy lo de menos es contaros que hemos hecho (aunque para los amantes de la estadística, les diré que hemos estado en el Mercado de Dong Xuan y en Lago de Hoam Kiem) y sí describiros algunas de las costumbres de Quin (ya es la tercera noche con él, y creo que ya podemos hablar de sus costumbres con cierto conocimiento de causa).

Yo creo que lo más nos está llamando la atención es lo que se asusta con cualquier cosas que suponga un cambio, aunque según van pasando los días vemos que cada vez se impresiona menos. Por ejemplo, los dos primeros días lloraba en cuanto entraba en un ascensor, pero hoy ya no lo ha hecho (se le veía con el corazón en un puño, pero no ha dicho nada).

Respecto a la comida, hoy hemos conseguido que se tome el potito de Pollo que le traímos de España. No creo que encontremos otro de esos por aquí, pero por lo menos sabemos que ese sabor no lo va a extrañar. Y definitivamente, le encantan los de frutas. También le gusta mucho la leche y los cereales. No sabe masticar (no ha aprendido), pero cuando le damos sólido (galletas María, que también le encantan, algún granito de arroz, una especie de buñuelos que hemos comprado hoy….) se lo come sin problema. Lo único es que hay que dárselo troceadito, porque si no, se lo mete de un golpe en la boca.

Otra costumbre que tiene es la de que cuando no quiere algo, lo tira. Y otras veces, tira las cosas por capricho. Yo creo que era su forma de llamar la atención, ya que si luego no se lo devuelves, se enfada (y mucho). Pero bueno, con paciencia le quitaremos esa costumbre.

A la hora de dormir, el bibi se lo toma tumbado, no sentado. Otra costumbre que habrá que cambiarle, aunque imagino que esa mejor cuando volvamos a España. También se va acostumbrando poco a poco al baño: el primer día lloró mucho, ayer solo al principio y hoy ya nada (aunque sigue sin fiarse del todo). A ver si antes de irnos os contamos que está en la bañera jugando y disfrutando solo del agua (seguro que sí, ya que por lo que hemos visto con otra de las niñas que están con nosotros y que han recogido solo dos días antes que a Quin, evolucionan por días).

Y ha descubierto la pelota. El primer día se puso a llorar cuando se la dimos y la tiró. Ayer ya jugó con ella, pero es que hoy no ha hecho otra cosa que dedicarse a darle patadas y, sobre todo, de cogerla con las dos manos y tirarla o traermela a mi para que se la tire. Es claramente su juguete favorito (a los peluches no les hace ni caso y al coche, bueno, le dedica un poco de atención, pero tampoco mucha).

Hoy también hemos podido hablar por fin por teléfono con sus hermanas, Andrea y María. Las dos han querido hablar con él, pero no está acostumbrado a oir voces por el teléfono, así que cuando las oía, giraba el teléfono para ver de quien era la voz (y claro, se encontraba con una pantalla). Así que lo he tirado por los aires (otra cosa que le encanta) y por lo menos María ha podido oir sus carcajadas.

Hace un rato lo comentábamos Lucía y yo: llevamos con él solo dos dias y medio, pero han sido tan intensos que parece mucho más tiempo. Y aunque la espera por el tema de los papeles sea un poco desesperante (sobre todo por el tema trabajo), la verdad es que este tiempo nos va a venir muy bien a los tres para conocernos, porque cuando volvamos a España, será mucho más complicado (sobre todo en mi caso).

En fin, mañana tenemos el primer día "libre" (al ser Domingo no hay ningún papeleo ni trámite qué hacer) así que dedicaremos el día a hacer algo de Turismo (las excursiones fuera de Hanoi creo que las dejaremo para el final de la semana que viene) y conocer un poco más el país de Quin. Ya os contaremos. Mientras, os dejo con alguna de las fotos de hoy.

 En el Taxi, camino del Hospital (enfadado porque no habia podido desayunar...).

Tomando con Mama un refresco de Fruta del Dragón (un cítrico de color rojo, muy dulce, que tienen por aquí).

En Ho Hoan Kiem


A la entrada del Puente The Huc
 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Día 4: Adiós Ho Chi Minh City, Hola Hanoi

Bueno, pues ya estamos en Hanoi, la capital de Vietnam, segunda y ultima escala del viaje. Hoy el día ha comenzado temprano, pues ha habido que tocar diana a las 5 de la mañana. No sé si habrá sido por eso, pero Quin ha dormido de un tirón. No ha extrañado nada su nueva familia. Aunque sigue observandolo todo con mucha atención.

A las 6 hemos salido para el Aeropuerto, ha desayunado alli un biberón con los cereales que traiamos de su Abuela Angela y su Tita Eva (se los ha tomado del tirón) y al avión. ¡Su primer vuelo! Se ha portado muy bien y solo ha llorado al aterrizar, por los oídos, pero poquito.


Luego para el Hotel Melia. Hemos tenido mucha suerte porque nos han dado una Suite Executive a precio de habitación normal (por lo visto, el Convenio con ADECOP que tienen contempla esta posibilidad..... siempre que haya suites libres, ¡y las había!). Asi que tenemos ahora nuestra habitacion con salon, zona de trabajo, pedazo de cuarto de baño mas otro aseo). Solo nos falta que aparezca Chu-Lin por la puerta. Una suerte, ya que vamos a estar 10 días.

Después.... la primera comida con Quin. Le hemos intentando dar un potito de verduras, pero no ha habido manera. Pero con la sopa de cangrejo que habia en el Hotel ha habido más suerte. En el avión también se ha tomado una especie de postre de frijoles con leche pero apelmazado. Habra que ir cambiandole los gustos poco a poco.

A las 14:30 yo me he ido al Dpto. de Inmigración a sacarle el pasaporte. Mientras, él se ha quedado con su madre durmiendo la siesta placidamente. Y al despertarse se ha merendado un potito de frutas. ¡Un sabor nuevo! Tras la merienda, nos hemos ido dando un paseo hasta el centro histórico. Como no tenía carrito (todavía) y cansaba llevarlo en abrazos, ¿adivinais Andrea y María como lo he llevado? ¡SI! ¡DE CAMPEÓN! (a él no le puedo decir lo de campeona, ¿verdad?). Mirad que contento iba.


Pero mi espalda tiene un limite, asi que al final hemos claudicado y hemos comprado un carrito (lo mas simple posible), al menos para estos dias. Cena en un Thailandés y Quin otra vez sopita (esta vez con pollo y huevo) que le ha encantado: ¡como sonreía con cada cucharada! Lo unico que tenemos que quitarle es la mala costumbre de tirar las cosas al suelo cuando algo no le gusta. Hemos acabado el día con un paseíto por un mercadillo nocturno (María, si te estás portando bien, a lo mejor hay de alli algo para tí y para Andrea) y vuelta al Hotel

Ahora estamos ya de vuelta en el Hotel. Se ha tomado su bibi y mientras escribo se ha quedado dormidito, como un angelito....

No quiero terminar hoy sin daros las gracias a todos por los comentarios que estais dejando en el Blog. Gracias de corazón, porque nos estamos sintiendo mucho más acompañados gracias a ellos. Y aunque no los estemos contestando, los leemos todos (y varias veces). Y a Andrea y María tenemos muchas ganas ya de veros y de que conozcáis a Quin. A ver si este fin de semana conseguimos poder hablar con vosotras por teléfono, que sabemos que os estáis portando super-requete-bien.