martes, 27 de noviembre de 2012

Dia 15: El final es el principio

Por fin llegamos a la entrada que todos estábamos esperando: la entrada en la que voy a contaros la llegada de Quin a España.

Después de muuuuuchas horas de vuelo (2 horas de Hanoi a Bangkok, más 1,5 horas en el Aeropuerto de Bangkok, más 13:45 de Bangkok a Madrid, o sea, más de 17 horas), en las que Quin se ha portado de fábula, llegamos a Madrid. En Barajas, de nuevo todos los trámites de pasaporte, recogida de maletas, etc. sin problemas. Y cuando salimos de recoger las maletas, el primer recibimiento: allí estaban los abuelos Joaquin y Angela, la Tita Eva y los primos Alejandro y Gonzalo. Realmente ha sido un momento muy emocionante: ya no habia mas tramites, ni mas papeleos ni mas preocupaciones: ¡estábamos ya en España con nuestro hijo!

La espera en Madrid se nos ha pasado volando, mientras Quin jugaba con sus primos.


Y a las 11:30, rumbo a Sevilla. Más nervios y muchas, muchas ganas de ver a Andrea y María. El vuelo se ha pasado en un suspiro, las maletas han salido en seguida y al traspasar la puerta de salida... ¡Allí estaban Andrea y María con su abuela Rosario (el abuelo Domingo llegó justo después)! Mientras os lo cuento, se me hace un nudo en la garganta. Es muy, muy dificil describir lo que he sentido cuando he visto a mis tres hijos juntos, jugando en el banco del Aeropuerto. Solo puedo deciros que en ese momento he sido inmensamente feliz.



Luego la llegada casa: Quin ha estado muy observador de todo. A veces risueño, a veces más quejoso (normal, con el cambio de hora), pero poco a poco ha ido sintiéndose más a gusto. Se ha tomado entero el plato de lentejas que le había preparado su abuela, ha dormido su siesta, se ha bañado con su hermana María, ha tomado su biberón y luego a dormir.




Y es precisamente con esa imagen, que habla más que cien palabras, con la que quiero terminar este blog. La imagen de mis tres hijos durmiendo juntos en su habitación. Muchas gracias a todos los que nos habéis seguido por ese blog, porque habéis conseguido que nos sintamos muy acompañados estas dos semanas y nos habeis dado ánimos, que de verdad que los hemos necesitado mas de una vez. Hoy no ha sido posible contestar llamadas o mensajes de casi nadie, pero ya lo haremos los próximos días, y ya conoceréis a Quin. Porque, como he querido titular, hoy es el final del viaje y del blog, pero el principio de la apasionante aventura que nos queda por delante a los 5.






Días 14 : ¡Hasta Luego Vietnam!

Hoy toca hacer dos por uno: o sea, dos entradas, correspondientes a los dos últimos días de viaje. Como os dije al principio, la idea de este Blog no ha sido sólo contaros nuestra aventura en Vietnam, sino también tener un recuerdo que el día de mañana sirva a Quin, a Andrea y a María para que recuerden estos días. Por eso he preferido contaros los dos últimos días por separado y ser fiel al espíritu de "diario de viaje" que ha tenido el Blog desde el principio.

Empezamos el día con nervios, ya que teníamos todavía que cumplir con el último trámite: ir al Consulado a solicitar y recoger el visado para Quin. Pero como no podía ser menos, el día comienza con un susto: el inefable Hien se presenta a las 8:30 en el Hotel y nos dice que el nombre del niño está mal en la reserva del avión (le faltaba una "a") y que hay que corregirlo, no vaya a ser que no le dejen subir al avión... Como siempre, trayéndonos malas noticias y ninguna solución. Así que nos vamos para la embajada pensando en que luego hay que resolver el problema en la oficina de la Thai.

Tantas ganas teníamos ya de terminar con el papeleo, que cuando llegamos al consulado no habían abierto aún. Así que a las 9 en punto, llamamos a la puerta y en seguida nos atendieron. Todos los papeles eran correctos, así que nos dijeron que a las 12 podíamos pasarnos a recoger los visados, tal y como nos habían dicho la semana anterior.

Así que a las 9:20 ya estábamos camino de vuelta al Hotel. Se nos ocurrió ir andando y a mitad de camino... ¡El diluvio universal! ¡Qué manera de llover! Nos habíamos librado de la lluvia en todo el viaje, pero se ve que Vietnam quería despedirse de nosotros mostrándonos algo característico de este país y que no habíamos tenido ocasión de conocer: sus lluvias torrenciales. Aunque estábamos a menos de 500 m. del hotel, al final optamos por coger un Taxi para ir hasta allí.

La puerta de al lado del Hotel es la oficina de la Thai, así que me fuí a resolver lo del nombre y me encuentro con la desagradable sorpresa de que me dicen que cuesta 50 dólares y que además hay que esperar a las 3 de la tarde (las 9 en España) para que la agencia que emitió el billete se lo autorice. Menos mal que no hicimos el cambio sino que esperamos a las 3 para hablar con la agencia y nos dijeron que no hacía falta cambiar nada, ya que en vuelos internacionales se permiten hasta 4 errores de escritura en los nombres, ya que es normal que ocurran estos fallos.

Como había que hacer tiempo hasta la hora de ir al Aeropuerto, Lucía decidió regresar a la Peluquería, a repetir la experiencia.... ;-) Luego comimos, y de vuelta al Hotel para esperar a que Hien nos trajera los visados, cerrar maletas, check-out y a las 5 de la tarde (las 11 de la mañana en España) salimos para el Aeropuerto.

Al llegar al Aeropuerto, un pequeño rifirrafe a cuenta del Taxi (ya contaré en otro lugar, que no es éste, los timos constantes a los que uno se ve sometido en este proceso, incluso por quienes se supone que son más de fiar, ya que este caso fuimos "víctimas" de la picaresca de Hien, el representante de ADECOP, que es quien se supone velaba por nuestros intereses), pero aparte de esto sin incidencias: todo el proceso de check-in, pasaporte, aduana y seguridad los pasamos sin problema a las 20:15 de la tarde (las 14:15 de España) dijimos hasta ¡hasta luego! a Vietnam. Y dijimos hasta luego, porque seguro que volveremos algún día, cuando Quin crezca y quiera conocer el país que le vió nacer.

Os dejo con la última foto de Quin en Vietnam

lunes, 26 de noviembre de 2012

Ultimas Reflexiones

Hola, soy Lucía, para este blog la madre de Quin, Andrea y María.

Me asomo solo un poquito. He tardado en hacerlo porque para ser bloggera hay que ser objetiva, reflexiva, y prudente; lo de escribir sin saber quien me lee, tratándose de Internet y sobre una situación tan delicada como la que estamos viviendo, podría traerme problemas. No se hablar de esta situación que me ha tocado vivir sin opinar y sin poner sentimiento.

Para convencerme de que interviniese en este blog, me dijo "escribe tres cosas, solo 3 cosas" y yo me lo he tomado al pie de la letra: Quin, la separación de Andrea y María y una situación divertida en Vietnam.

Quin

Estoy contentísima llegado a este punto de mis días con él, lo hemos pasado mal los 4 primeros días, pero los siguientes empezamos a conseguir confianza y eso nos ha dado fuerza y esperanza para pensar que dia a dia podremos conseguir muchas cosas juntos. En realidad llevamos 10 días juntos, peo ha sido todo tan intenso, que parece mucho mas. Es muy muy muy inquieto, y yo se muy bien lo que es tener niños inquietos; es bruto, tiene muchísima fuerza a pesar de su peso, pero también es muy listo y es en esa rapidez mental de la que me estoy aprovechando, cuando veo que me puede. Respecto a sus pasados 20 meses de vida sin nosotros, solo diré que los orfanatos NO tendrían Que existir: los niños que no tengan padres o estos no los puedan cuidar, deberían ir directamente del hospital a los padres adoptivos; hay muchos esperándolos. No esta justificado en el siglo XXI, que unos niños estén en un lugar así. No es el foro para hablarlo, pero este viaje me ha hecho ver algo con mis propios ojos, no es un reportaje de la TV. Lo curioso de este tema, es que el dinero que los padres damos a los orfanatos es muchísimo.

Andrea y María

La otra cosa de la que voy a hablar, son mis niñas: Andrea y María. Se qué se lo están pasando bomba, con unos abuelos primero, fin de semana con los tíos, y segunda semana con los otros abuelos. Aunque el motivo por el que no han venido ha sido principalmente el coste de los billetes, ahora me alegro de no haber tenido dinero. La interrupción de su rutina, lo largo del viaje, y la situación que nos a traído a Vietnam, me han hecho darme cuenta que NO hubiera sido un buena decisión que vinieran. Además, Quin necesitaba ese tiempo para el solo, se lo merecía, igual que vosotras tuvisteis vuestro tiempo conmigo en la clínica, todo tiene un porque...de haberlo sabido, me habría ahorrado el sufrimiento que he tenido desde el día que sabía que nos veníamos y vosotras no viajabais con nosotros, pero, como tantas cosas en la vida, hasta que no llega el momento, no sabes que estabas equivocada.

Una historia divertida

Y la tercera cosa , es mi visita a una peluquería Vietnamita: Por mi condición de madre adoptiva en este país, no me siento turista, no he venido a hacer turismo, no tengo el chip de vacaciones, ni mi mente ni mi cuerpo están con el relajo de cuando vas a conocer un lugar y a disfrutar al máximo de ese tiempo y ese espacio. Pero, no es así a ojos de un vietnamita,, a pesar de que te preguntan continuamente si El Niño es vietnamita con 1 sonrisa de oreja a oreja, por más que contestes que sí, eres un turista y estas aquí para gastar...acto seguido a la pregunta sobre el niño te intentan vender algo. Eso ha hecho que cuando me he relajado un poco con Quin, haya intentado moverme por mi cuenta y conocer un poco más de la gente de este país, y os puedo contar mi visita a la peluquería (esas cosa no os la puede contar Joaquín):

Como cuando viaje a China, aquí hay muchísimo personal, mucha mano de obra (en este caso podrían caber a 3/4 chicas por clienta) abro la puerta de cristal de la Peluquería y 3 chicas que estaban sentadas detrás del mostrador se levantan como un resorte para darme a 6 manos un bloc negro con la tarifa de precios en dólares que por supuesto no son equivalentes a los precios para los locales.
Acepto los precios, y me pasan, a pesar de que la peluquería estaba a tope de clientes, a un tocador. Viene una chica con una palangana de plástico a empezar con la pedicura, cuando esta en ello, aparece una compañera y le dice algo (de momento ninguna habla inglés), y me piden que las siga, la de la palangana se quita sus chanclas que no estaban precisamente limpias, y me las pone, se queda descalza y nos vamos a una sala con unas especies de camillas de scay donde te lavan la cabeza.
Me subo en la camilla (estaba bastante alta), y...la chica de la palangana que seguía descalza se sube también y se posiciona en un trocito de la camilla a mis pies, en cuclillas (como solo ellos saben hacerlo) continuando con su trabajo.

Empieza el lavado de cabeza (el primero), y pienso: parece increíble que una niña tan mona y tan poquita cosa pueda tener esa fuerza, las chicas vietnamitas son muy menudas y en este caso iba con un traje de cocktail y peinada a lo Audry Hepburn en "desayuno con diamantes", pero si me dicen que me esta lavando la cabeza un campeón de Sumo me lo creo, ¡que barbaridad, que fuerza!. A todo esto, la chica de la palangana empieza con la manicura, y ¿como lo hace? no problem! Se pone entre mi costado y la chica de la camilla de al lado, un hueco como de 2 palmos y a seguir con su faena...Audry iba por su 3 tercer lavado de cabeza…

¿cómo puede caber esta chica en un espacio tan pequeño? Podía, podía, allí estaba, yo tenía los ojos cerrados de la vergüenza y por aguantar el ataque de risa pero sabía que estaba allí!! Y....aquí viene el momento más SORPRENDENTE, y no me lo dio la chica de la palangana, nooooo, sino Audry; empieza a lavarme los oídos!! pero no superficialmente, por fuera y de pasada, ¡no, si no con fricción! como esas madres que les limpian a los niños la nariz como sí fueran a sacar petróleo...¡qué me da algo! Creo que desde que tenia 9 años y las monjas me hicieron pasearme con 1 chicle pegado en la frente, de clase en clase no he sentido mas vergüenza. Dios mío, y yo ni me inmutaba, como la que le lavan los oídos todas las semanas, ¡nada, nada hay que integrarse!! Esta claro que donde fueres haz lo que vieres....

No se lo que duró, pero me pareció eterno…

Quinto y último lavado de cabeza; la de la palangana se cambia de lado y cabe, cabe, claro que cabe, yo le hago hueco ¡que ridículo!

Se acabó el lavado. Audry me pone la toalla con la fuerza que la caracteriza y allí que vamos las 3 en comandita, ¿dónde? a otro tocador porque nos han quitado el sitio. Termina su faena la chica de la palangana, ¡jo! ahora que me había acostumbrado a ella...

Me pregunto ¿cómo me irá a peinar Audry? ¿me dará una revista y le señalo? ¿llamará a alguien que hable inglés? ¿ se lo explicare por señas? Noooooooooo, nada de eso, seré tonta, ella me peina como ella quiera ¿porque me iba a preguntar? buena es Audry!

Bromas aparté, obviando las cuestiones higiénicas del local, no digo más que la de la palangana, como se quedo descalza la pobre mía, iba con los mechones de pelo del suelo pegados en los pies. Quedé muy bien, y trabajan mucho y de buena gana, ya podíamos aprender en España.

Los que esperabais las crónicas, documentadas e interesantes de Joaquín, no os preocupes, esto era solo una pequeña intervención, esta claro que el blog no es lo mío.

Muchas gracias a todos por el apoyo que nos estáis dando y hasta la vuelta. Ha sido de lo más terapéutico leer vuestros comentarios.

Pd: otro día fui de lavandería..¡pero esa es otra historia!

domingo, 25 de noviembre de 2012

Día 13: Despidiendo a Hanoi con una sonrisa

(La crónica de hoy la teneis con retraso, porque ayer no hubo conexión a Internet en el Hotel en todo el día. Como aquí hay mucho admirador de Cristiano Ronaldo, se ve que no quería que nadie viera el golazo de Beñat).

Pues esto llega a su fin. Cuando termine de escribir en el blog, nos acostaremos para pasar nuestra última noche en Hanoi. Hoy hemos aprovechado el Domingo para visitar el Templo de la Literatura, un Templo dedicado a Confucio. Además, es donde se ubicó la primera Universidad de Vietnam, alla por el siglo XI. La verdad es que ha merecido mucho la pena. Como anécdota, contaros que los estudiantes de Hanoi, cuando se gradúan, vienen aquí a celebrarlo y hacerse fotos (me imagino que algo parecido a nuestras Orlas). Las chicas, cuando han visto a Quin, enseguida han venido a saludarle y a hacerse fotos con él. Lo hemos sacado también en vídeo, para que lo pueda ver cuando crezca.




Luego hemos estado comiendo en un restaurante típicamente vietnamita, donde ya habíamos estado unos días antes. Alli hemos coincidido con otras tres familias españolas, que también estaban con sus hijos.


Al salir, Quin se ha quedado dormido en la silla (esto es casi una novedad verlo así en la calle). Mientras no se acostumbre a dormir la siesta como sus compatriotas….




Después de las últimas compras, he ido a darme un masaje de despedida. No veáis lo fuertes que son, aunque las veáis en las fotos tan menuditas. Lo mejor ha sido cuando se ha puesto de pié encima mía, para darme el masaje con los pies.



Y después, la última cena en Hanoi y paseíllo de despedida. Mañana a las 9 estaremos en el consulado, y si Dios quiere, saldremos de allí con el visado, rumbo ya al Aeropuerto, para España.

Pdt: Amigos madridistas (que sois unos pocos), no me he olvidado de vosotros. Quin y yo estamos muy agradecidos a vuestro equipo, que ha hecho que nuestro último día en Hanoi haya sido mucho más placentero. Ya va a ir aprendiendo las "cosas" que tiene nuestro equipo…. :-))

Y otra Pdt. Como estamos teniendo problemas con la conexion a Internet, no se cuando ni donde sera la proxima entrada, para contaros el último día....

sábado, 24 de noviembre de 2012

Día 12: Hoa Lu y Tam Coc

Hoy hemos estado de excursión en Hoa Lu, que fue la antigua capital de Vietnam, en el siglo IX, y en Tam Coc, una zona de grutas fluviales y montañas preciosas. Ha hecho un poco de frío (el primer día de frío y lluvia desde que estamos aquí), pero la verdad es que el paisaje era precioso. La mayor parte de la excursión ha sido en una barca en la que íbamos en fila india, así que no tenemos muchas fotos, pero alguna hay, así que ahí las tenéis.

En la entrada a Hoa Lu




Con el guía del Grupo (según él, se llamaba Ten)



Aquí parece Chiquito (te da cuen?)



En la barca




Bueno, pues estamos ya casi en la recta final. Mañana toca despedirse de Hanoi y empezar a cerrar maletas. ¡Qué ganas tenemos de volver a la normalidad y de ver a Andrea y Maria!

viernes, 23 de noviembre de 2012

Día 11: De compras por Hanoi

Hoy comenzó el día con un pequeño susto por culpa de un malentendido. Hien, el delegado de ADECOP en Hanoi, llamó a una de las familias diciendo que nos quería ver a las 11:30 porque faltaba un papel... Así que cancelamos todos los planes de visita de hoy, y a esperar a Hien. Nervios de nuevo. Cuando ha llegado Hien, resulta que lo que quiso decir es que iba a por el papel que faltaba y lo que quería era sentarse con nosotros para comprobar que estaba toda la documentación. Además, ya hemos concertado con el Consulado la cita para el lunes a las 9 de la mañana, para llevar la documentación y llevarnos el visado de Quin, que es el último trámite (por fin!) que tendremos que hacer aquí (cuando lleguemos a Sevilla, aunque el Blog lo demos por finalizado, todavía quedará algún papel más que hacer).

Así que cuando hemos terminado con Hien, hemos decidido dejar las visitas turísticas para el fin de semana e irnos de compras. A Andrea y María, como nos ha dicho hoy su abuela que se esán portando muy bien, les llevamos algo que les va a encantar a las dos, pero será una sorpresa que no verán hasta que lleguemos el Martes (ya queda poco). También hemos reservado para irnos de excursión mañana a Tam Noc y Hoa Lu, así que mañana toca de nuevo autobús (aunque esto está más cerca que Halong). Por lo demás, seguimos progresando en la relación con Quin, que sigue cambiando por días (aunque éste también será un proceso largo, que llevará unas cuantas semanas más).

Pdt: Os dejo hoy una foto de los tres juntos, para el "Album" de los Abuelos.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Día 10: En la Bahía de Halong

Como os anunciamos ayer, hoy hemos pasado el día en la Bahía de Halong, así que hoy toca reportaje fotográfico.

Desayunando en el Hotel

Durmiendo en el Autobus (el viaje desde Hanoi son 4 horas. Esta a "solo" 160 km., pero las carreteras son muy malas....). Pero se ha portado muy bien tanto a la ida como a la vuelta.

Comiendo mandarinas en el Barco (¡le encantan!, asi que ya sabes Andrea: tienes que hacer un esfuerzo por comerlas también, que vas a a ser la única de la familia que no las toma).

Una de las vistas "clásicas" de la Bahía. La roca de detrás sale en los billetes de 200.000 VND (los segundos de mayor valor aquí).


Dando un paseito en barca (por cierto, vaya calor que hacía....)

Otra de las vista clasica de Halong

A la salida de la Gruta Dau Go, tomando un poquito de agua.

La anecdota del dia ha sido cuando el Guía (que él mismo decía se parecía a Cristiano Ronaldo) se ha puesto a hablar conmigo del Real Madrid, y le he dicho que ojalá perdiera este sábado que jugaba contra el Betis. Y me contesta, "¿El Real Betis?". Hasta aquí nos conocen ya :-))

Bueno, mañana viernes. Empezamos la recta final del viaje. Esto es muy bonito, pero tenemos ya muchas ganas de volver y que por fin esté la familia al completo (sin Andrea y María, no es igual). ¡A ver cómo lo recibís el Martes!







miércoles, 21 de noviembre de 2012

Día 9: Goooood Morning, Vietnam!

Pues hoy os toca de nuevo leerme a mi, ja, ja. Esa tarde me he quedado en el Hotel trabajando mientras Lucia se iba con Quin y con el resto de familias de compras, y cuando han llegado venian reventados y con pocas ganas de escribir.

Como os dije, la mañana la hemos dedicado al turismo: hemos estado viendo Templos, Pagodas, etc. Ha hecho mucho calor (ha sido el peor dia desde que llegamos, sobre todo por lo pegajoso que ha sdo). Pero como contaros esas visitas imagino que os aburrirá un poco, voy a seguir comentando algunas costumbres vietnamitas, cuando menos curiosas:


- Las Bodas: aqui se casan cualquier dia de la semana y cualquier hora. Hoy, por ejemplo, cuando hemos salido del Hotel a las 10 de la mañana, estaban entrando unos novios, con todos los invitados.


- Los Templos: se ve mucha gente rezando, dejando ofrendas y limosnas en los Templos, pese a ser un país teoricamente comunista (y por tanto, que considera a la religion como el opio del pueblo).


- Los horarios de apertura de los monumentos son un tanto extraños: cierran de 11 de la mañana a 2 de la tarde…..


- En las tiendas, los zapatos los dejan "aparcados" en la puerta. Aqui suelen entrar descalzos.




- Hay varios lagos en Hanoi. En los mas grandes suelen esta pescando, pero con cañas de pescar 100% artesanales: solo el palo y el hilo




- Esto es de lo mejor del dia: El Buda Psicodelico. Lo que se ve detras de la cabeza del Buda es una especie de "corona" de luces "psicodélicas" que se encienden y apagan a modo de ráfaga. Imagino que es una forma de resaltar la divinidad del Buda. Y seguro que sale más barato que una corona de oro (ja, ja, como vea esto algún Mayordomo, seguro que sale corriendo a pedir presupuesto....).Tengo video para el que quiera mas detalles.




- Esta foto habla por sí misma. Dedicada a los que dicen que el Tranvia no cabe por el centro de Sevilla. Cuando se quiere algo....



Mañana nos vamos de excursión a la Bahía de Halong, que dicen que es uno de los lugares mas bonito del Mundo. A ver como se porta Quin en el Autobus (son 3 horas de ida y 3 horas de vuelta). ¡Buenas noches!



martes, 20 de noviembre de 2012

Día 8: Punto de Inflexión

Ya os adelanté esta mañana la noticia: parece que hemos arreglado el problema. Esta mañana, tras desayunar, nos fuimos camino del Consulado General de España en Hanoi, para intentar arreglar el problema que nos surgió ayer. Allí nos recibió el Jefe de Visados (imagino que además de los visados tendrá otras responsabilidades, así que mis disculpas si el cargo no es correcto), Jorge. No puedo deciros tampoco su apellido, porque no lo se, pero sí que era de Orense. Afortunadamente, nuestros compañeros de desdichas en este viaje también son gallegos (y uno de ellos, además, de Orense), así que rápidamente hubo empatía con él. Le comentamos nuestro problema con la documentación y que hasta el lunes no la tendríamos legalizada, que es justo el día de salida de nuestros vuelos. En seguida se ha hecho cargo de la situación y de la necesidad de volver a España cuanto antes (sobre todo por los niños), y no ha dicho que, si no urge ningún imprevisto, si el lunes le llevamos toda la documentación, podrá darnos el visado el mismo lunes (aunque el plazo habitual de tramitación sea mayor). No os podéis hacer una idea de lo agradecido que le vamos a estar a esta persona. Y esperemos que no surja ese “imprevisto” y podamos mantener los planes originales. Más vale, porque los billetes no los vamos a cambiar, confiando en todo esto….

Así que ya una vez que parece que se ha resuelto el problema, ahora tenemos 5 días por delante para hacer un poquito de turismo, trabajar (que al final no hay que olvidarse de las “habichuelas”) y descansar, al menos mentalmente.

Después de la buena noticia, el resto del día ha sido bastante insulso. Hemos ido a comer a un Restaurante Italiano llamado Mediterráneo, que precisamente nos han recomendado en la Embajada, y la verdad es que hemos comido muy bien. Y además nos han hecho un descuento y todo, sin pedirlo. Todo un detalle.

La tarde la hemos pasado descansando, yo creo que sobre todo mentalmente, ya que la verdad es que los últimos días han sido agotadores. Quin poco a poco se va tranquilizando, y cada día hay algo en lo que progresa. Cada vez nos mira con más familiaridad, sus quejas duran menos tiempo (aunque sigue teniendo sus rabietas) y vamos descubriendo nuevas mejoras. Además, disfruta mucho comiendo, sobre todo con los sabores nuevos. Por ejemplo, la fruta (que no creo que haya probado mucho) le gusta mucho. Y tenéis que ver la sopa de tomate que se cenó anoche (así que Andrea, ya tienes quien te haga “competencia” con los gazpachos… :-) También he conseguido que esté un rato sentado en el suelo jugando conmigo (no sabéis lo que le cuesta estarse quieto).

A lo tonto, llevamos ya aquí una semana. Yo creo que estos dos últimos días hemos pasado nuestra “crisis” de mitad de viaje: el cansancio, la burocracia, el ir acostumbrándonos mutuamente… todo ello nos ha bajado un poco la moral, pero creo que la buena noticia de hoy es el punto de inflexión que necesitábamos, y a partir de mañana vamos a disfrutar del país de Quin.

Os dejo con la foto a la salida de la Embajada. Y espero que mañana sea Lucía la que me “releve” en la escritura, ahora que casi han terminado los papeleos y empieza la cronica "ludico-festiva", ja, ja (es broma) :-))


lunes, 19 de noviembre de 2012

Última Hora

Resuelto el problema burocrático. Si no surge nada nuevo en el camino, volvemos el lunes, como estaba previsto inicialmente. Más detalles esta noche.

Pdt: Muchas gracias a todos por los comentarios de ánimo!

Día 7: Presos de la Burocracia

Un día en el que la primera noticia con la que nos hemos encontrado al levantarnos es la paliza que el Sevilla le había dado a nuestro Betis no podía ser un buen día. Y, efectivamente, no lo ha sido. Tras desayunar, habíamos quedado con Hien para ir al Hospital al reconocimiento medico de los niños, y según llega nos suelta: "Tenéis que cambiar los billetes. No os podéis ir hasta el Viernes". Por no aburriros con detalles sobre como funciona la burocracia en este país, el resultado final es que los papeles que tenían que haber estado hoy, para poder ir mañana al Consulado a pedir el visado de salida (el último trámite) no están, y Hien prevé que no estarán hasta el lunes que viene, con lo que entonces es cuando podríamos ir al Consulado de España a solicitar los visados, que tardarán 3/4 días como mínimo. La verdad es que nos hemos venido abajo con la noticia, por todos los trastornos que nos supone: los gastos de cancelación y cambio de los billetes de avión, los gastos de Hotel, cambiar toda la agenda de trámite personales y de rabajo a la vuelta y, sobe todo, dos días mas sin ver a Andrea y a Maria.

Con ese ánimo nos fuimos para el Hospital Franco-Vietnamita, donde le han hecho un reconocimiento bastante rutinario (peso, altura, auscultarle, boca y oídos). La verdad no entiendo muy bien que este reconocimiento sea uno de lo requisitos oficiales que pide el Gobierno de España para dar el visado, porque vale más bien para poco. Luego, nos fuimos para el Hotel, porque la verdad es que no teníamos muchas ganas de ir a ningún sitio después de la noticias.

Después de comer, fuimos a recoger el Pasaporte de Quin, y después de estar toda la mañana dándoles la vuelta al tarro, decidí que mañana a primera hora estaba en el Consulado para explicar la situación: realmente tenemos casi todos los papeles, solo que aun no están legalizados, así que, si quisieran hacernos el favor, podrían empezar a tramitarlo todo mañana, para agilizar los trámites y cuando lleváramos los originales el lunes, sería legalizar los originales sobre la marcha y darnos los visados. Ya se que es una posibilidad remota, pero habrá que intentarlo. Y si hace falta, insistir yendo todos los días.

Bueno, hoy voy a terminar aquí. Ya se que hoy he sido mas breve, pero como os digo, no tengo animo. Ojalá mañana todo salga bien y nos encontremos con un funcionario en el Consulado dispuesto a echar una mano. Os dejo con un par de fotos de Quin, que sigue progresando día a día, y es ahora mismo nuestro principal motivo de alegría.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Día 6: Vida en Hanoi

Hoy por fin hemos tenido un día tranquilo y relajado, sin más obligaciones que desayunar, comer y cenar. Después del ajetreo de los primeros días, la verdad es que ha sido de agradecer, y de hecho, al final nos hemos tomado el día con bastante "relajo" y hemos dejado el turismo para más adelante (que aun tenemos 8 días por aquí). Así que hemos pasado la mañana tranquilitos en el Hotel, luego nos hemos ido a la Catedral, por si había suerte y oíamos Misa (y no habido suerte, porque hemos llegado a las 12 y no había Misa hasta la 4. Aquí no conocen eso de "la Misa de las 12"), hemos comido en un Restaurante supuestamente español llamado La Salsa (si alguno alguna vez venís por aquí y tenéis mono de comida española... NO vayáis a comer allí: ni la comida es española salvo en el nombre, ni el dueño es español, ni el restaurante es cómodo...) y luego nos hemos ido a un Centro Comercial a comprarle algo de ropa a Quin (aunque la de sus hermanas, como veréis en las fotos, le está estupendamente).

Así que para que el Blog hoy no os resulte muy aburrido, os voy a contar algunas de las peculiaridades de la vida en Vietnam (o al menos en Hanoi).

1.- Las Motos y el Tráfico

Si hay algo que llama la atención al principio es la cantidad de motos que hay en la ciudad. Pero cuando digo cantidad, es cantidad. Además, las normas de tráfico las siguen a su manera y los semáfores y pasos de peatones son meras "recomendaciones" que las motos no tienen por qué seguir. Eso hace que cruzar una calle sea una pequeña aventura, ya que hay que ir esquivando coches y motos. Pero vamos, tampoco es tan difícil: basta con andar siempre de frente, muy poquito a poco, y al final siempre se consigue llegar al otro lado. Lo que nunca hay que hacer es pararse.

Otras de las peculiaridades de las motos es que, como es su vehículo de transporte habitual, suelen ir ocupadas por varias personas. Sí, sí: he dicho varias, no 2. De hecho, van familias enteras, como vereis por la foto. Y muchas veces, llevan una mascarilla por la polución.

Como os podeis imaginar, no hay sitio donde aparcar tanta moto, así que las aceras son para ellas y no hay sitio por donde pasar. ¡Como Zoido se entere, manda allí a los municipales y en una mañana arregla el presupuesto municipal del año!


2.- La Comida

La Comida Vietnamita, como toda la de estos países es..... diferente (vamos a dejarlo ahí). Mucho arroz, muchos tallarines (noodles), picante, palillos en vez de cubiertos,... Pero vamos, comestible, siempre que se vaya con un poco de cuidado. Los vietnamitas comen en cualquier parte, pero sobre todo les gusta comer en cuclillas o en unas silla muy bajitas. Sus "bares" son así (aunque también hay Cafés y Restaurantes como los nuestros, claro). Aqui podeis ver uno.


Con estas "comodidades" os podreis imaginar lo barata que es la comida. Lo que sí es espectacular es la variedad de zumos de frutas que tienen. Y también toman el café de una manera muy peculiar, con hielo y leche condensada. Así que esta tarde, después de las compras, nos hemos sentado a tomar un cafelito y merendar en una de sus terracitas.

Por cierto, las que nos acompañan en la foto son Patri, su hija Lara y su tía Lupe, que también están por aquí con nosotros.

3.- Los Vietnamitas

El carácter vietnamita no es exactamente como nos lo contaron (o al menos, con nosotros no está siendo así). No son especialmente chillones ni ruidosos (al menos, no más que otros países asiáticos o latinos). Pero sí que me han parecido un poco ariscos. No suelen tener mucha paciencia ni se esfuerzan especialmente por entenderte o hacerse entender cuando no compartimos el idioma (no es fácil encontrar vietnamitas que hablen inglés). Y van mucho a lo suyo. Además, cuando Quin coge una rabieta y le dejamos llorar para no mal acostumbrarlo (no penséis en nada grave: estamos hablando de que tira un juguete al suelo de rabia y no se le recoge o cosas así), nos miran con cara de pocos amigos porque no le cogemos en brazos para que se calle. Es más, en el Hotel ha habido que explicárselo a las camareras, ya que eran ellas las que venían a cogerle en brazos para consolarle si veían que nosotros no lo hacíamos. Nos habían dicho que eran muy cariñosos con los niños, pero la verdad, para mi eso no es cariño, sino malcriarlos. Porque luego bien que van on los críos pequeños en la moto, y sin casco ni nada...

Bueno, para terminar os dejó una de las fotos que nos hemos hecho hoy con Quin. Hoy ha estado el tío mucho más expresivo y juguetón, riéndose a cada momento, jugando en el centro comercial y con muchas menos rabietas que otros días. Que alegría ver como avanza cada día.
Un momento, ¿alguien se creía que por estar a más de 10.000 km. de Sevilla no me iba a acordar? Pues esta noche, aunque estemos durmiendo los dos, en nuestros sueños estaremos gritando: Beeeeeti, Beeeeeeeti. ¡A ver si mañana me llevo una alegría cuando me despierte!
Pdt: Andrea / María, recordadle a la Tita Reyes que nos mande las fotos que os ha hecho, que tenemos muchas ganas de veros a vosotras también!


sábado, 17 de noviembre de 2012

Día 5: Conociendo a Quin

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Esta mañana tocaba reconocimiento médico para el visado. Ayer nos dijeron que Quin tenía que ir en ayunas, así que eso ha supuesto que en el desayuno haya estado un poco de mal genio, sobre todo al vernos comer a lo demás. Lo peor es que cuando hemos llegado al Hospital Franco-Vietnamita, nos han dicho que al ser Sabado no se les podía hacer el chequeo, con lo que ayuno y viaje en balde. Tenemos que volver el lunes (que era uno de los días en que no teníamos que hacer nada), aunque nos han dicho que no hace falta lo del ayuno, así que imagino que irá de mejor humor.

Eso ha supuesto que a las 10 de la mañana habíamos terminado con las “obligaciones” del día, y teníamos muchas horas por delante para seguir conociéndonos mejor mutuamente. Yo creo que hoy lo de menos es contaros que hemos hecho (aunque para los amantes de la estadística, les diré que hemos estado en el Mercado de Dong Xuan y en Lago de Hoam Kiem) y sí describiros algunas de las costumbres de Quin (ya es la tercera noche con él, y creo que ya podemos hablar de sus costumbres con cierto conocimiento de causa).

Yo creo que lo más nos está llamando la atención es lo que se asusta con cualquier cosas que suponga un cambio, aunque según van pasando los días vemos que cada vez se impresiona menos. Por ejemplo, los dos primeros días lloraba en cuanto entraba en un ascensor, pero hoy ya no lo ha hecho (se le veía con el corazón en un puño, pero no ha dicho nada).

Respecto a la comida, hoy hemos conseguido que se tome el potito de Pollo que le traímos de España. No creo que encontremos otro de esos por aquí, pero por lo menos sabemos que ese sabor no lo va a extrañar. Y definitivamente, le encantan los de frutas. También le gusta mucho la leche y los cereales. No sabe masticar (no ha aprendido), pero cuando le damos sólido (galletas María, que también le encantan, algún granito de arroz, una especie de buñuelos que hemos comprado hoy….) se lo come sin problema. Lo único es que hay que dárselo troceadito, porque si no, se lo mete de un golpe en la boca.

Otra costumbre que tiene es la de que cuando no quiere algo, lo tira. Y otras veces, tira las cosas por capricho. Yo creo que era su forma de llamar la atención, ya que si luego no se lo devuelves, se enfada (y mucho). Pero bueno, con paciencia le quitaremos esa costumbre.

A la hora de dormir, el bibi se lo toma tumbado, no sentado. Otra costumbre que habrá que cambiarle, aunque imagino que esa mejor cuando volvamos a España. También se va acostumbrando poco a poco al baño: el primer día lloró mucho, ayer solo al principio y hoy ya nada (aunque sigue sin fiarse del todo). A ver si antes de irnos os contamos que está en la bañera jugando y disfrutando solo del agua (seguro que sí, ya que por lo que hemos visto con otra de las niñas que están con nosotros y que han recogido solo dos días antes que a Quin, evolucionan por días).

Y ha descubierto la pelota. El primer día se puso a llorar cuando se la dimos y la tiró. Ayer ya jugó con ella, pero es que hoy no ha hecho otra cosa que dedicarse a darle patadas y, sobre todo, de cogerla con las dos manos y tirarla o traermela a mi para que se la tire. Es claramente su juguete favorito (a los peluches no les hace ni caso y al coche, bueno, le dedica un poco de atención, pero tampoco mucha).

Hoy también hemos podido hablar por fin por teléfono con sus hermanas, Andrea y María. Las dos han querido hablar con él, pero no está acostumbrado a oir voces por el teléfono, así que cuando las oía, giraba el teléfono para ver de quien era la voz (y claro, se encontraba con una pantalla). Así que lo he tirado por los aires (otra cosa que le encanta) y por lo menos María ha podido oir sus carcajadas.

Hace un rato lo comentábamos Lucía y yo: llevamos con él solo dos dias y medio, pero han sido tan intensos que parece mucho más tiempo. Y aunque la espera por el tema de los papeles sea un poco desesperante (sobre todo por el tema trabajo), la verdad es que este tiempo nos va a venir muy bien a los tres para conocernos, porque cuando volvamos a España, será mucho más complicado (sobre todo en mi caso).

En fin, mañana tenemos el primer día "libre" (al ser Domingo no hay ningún papeleo ni trámite qué hacer) así que dedicaremos el día a hacer algo de Turismo (las excursiones fuera de Hanoi creo que las dejaremo para el final de la semana que viene) y conocer un poco más el país de Quin. Ya os contaremos. Mientras, os dejo con alguna de las fotos de hoy.

 En el Taxi, camino del Hospital (enfadado porque no habia podido desayunar...).

Tomando con Mama un refresco de Fruta del Dragón (un cítrico de color rojo, muy dulce, que tienen por aquí).

En Ho Hoan Kiem


A la entrada del Puente The Huc
 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Día 4: Adiós Ho Chi Minh City, Hola Hanoi

Bueno, pues ya estamos en Hanoi, la capital de Vietnam, segunda y ultima escala del viaje. Hoy el día ha comenzado temprano, pues ha habido que tocar diana a las 5 de la mañana. No sé si habrá sido por eso, pero Quin ha dormido de un tirón. No ha extrañado nada su nueva familia. Aunque sigue observandolo todo con mucha atención.

A las 6 hemos salido para el Aeropuerto, ha desayunado alli un biberón con los cereales que traiamos de su Abuela Angela y su Tita Eva (se los ha tomado del tirón) y al avión. ¡Su primer vuelo! Se ha portado muy bien y solo ha llorado al aterrizar, por los oídos, pero poquito.


Luego para el Hotel Melia. Hemos tenido mucha suerte porque nos han dado una Suite Executive a precio de habitación normal (por lo visto, el Convenio con ADECOP que tienen contempla esta posibilidad..... siempre que haya suites libres, ¡y las había!). Asi que tenemos ahora nuestra habitacion con salon, zona de trabajo, pedazo de cuarto de baño mas otro aseo). Solo nos falta que aparezca Chu-Lin por la puerta. Una suerte, ya que vamos a estar 10 días.

Después.... la primera comida con Quin. Le hemos intentando dar un potito de verduras, pero no ha habido manera. Pero con la sopa de cangrejo que habia en el Hotel ha habido más suerte. En el avión también se ha tomado una especie de postre de frijoles con leche pero apelmazado. Habra que ir cambiandole los gustos poco a poco.

A las 14:30 yo me he ido al Dpto. de Inmigración a sacarle el pasaporte. Mientras, él se ha quedado con su madre durmiendo la siesta placidamente. Y al despertarse se ha merendado un potito de frutas. ¡Un sabor nuevo! Tras la merienda, nos hemos ido dando un paseo hasta el centro histórico. Como no tenía carrito (todavía) y cansaba llevarlo en abrazos, ¿adivinais Andrea y María como lo he llevado? ¡SI! ¡DE CAMPEÓN! (a él no le puedo decir lo de campeona, ¿verdad?). Mirad que contento iba.


Pero mi espalda tiene un limite, asi que al final hemos claudicado y hemos comprado un carrito (lo mas simple posible), al menos para estos dias. Cena en un Thailandés y Quin otra vez sopita (esta vez con pollo y huevo) que le ha encantado: ¡como sonreía con cada cucharada! Lo unico que tenemos que quitarle es la mala costumbre de tirar las cosas al suelo cuando algo no le gusta. Hemos acabado el día con un paseíto por un mercadillo nocturno (María, si te estás portando bien, a lo mejor hay de alli algo para tí y para Andrea) y vuelta al Hotel

Ahora estamos ya de vuelta en el Hotel. Se ha tomado su bibi y mientras escribo se ha quedado dormidito, como un angelito....

No quiero terminar hoy sin daros las gracias a todos por los comentarios que estais dejando en el Blog. Gracias de corazón, porque nos estamos sintiendo mucho más acompañados gracias a ellos. Y aunque no los estemos contestando, los leemos todos (y varias veces). Y a Andrea y María tenemos muchas ganas ya de veros y de que conozcáis a Quin. A ver si este fin de semana conseguimos poder hablar con vosotras por teléfono, que sabemos que os estáis portando super-requete-bien.