martes, 27 de noviembre de 2012

Dia 15: El final es el principio

Por fin llegamos a la entrada que todos estábamos esperando: la entrada en la que voy a contaros la llegada de Quin a España.

Después de muuuuuchas horas de vuelo (2 horas de Hanoi a Bangkok, más 1,5 horas en el Aeropuerto de Bangkok, más 13:45 de Bangkok a Madrid, o sea, más de 17 horas), en las que Quin se ha portado de fábula, llegamos a Madrid. En Barajas, de nuevo todos los trámites de pasaporte, recogida de maletas, etc. sin problemas. Y cuando salimos de recoger las maletas, el primer recibimiento: allí estaban los abuelos Joaquin y Angela, la Tita Eva y los primos Alejandro y Gonzalo. Realmente ha sido un momento muy emocionante: ya no habia mas tramites, ni mas papeleos ni mas preocupaciones: ¡estábamos ya en España con nuestro hijo!

La espera en Madrid se nos ha pasado volando, mientras Quin jugaba con sus primos.


Y a las 11:30, rumbo a Sevilla. Más nervios y muchas, muchas ganas de ver a Andrea y María. El vuelo se ha pasado en un suspiro, las maletas han salido en seguida y al traspasar la puerta de salida... ¡Allí estaban Andrea y María con su abuela Rosario (el abuelo Domingo llegó justo después)! Mientras os lo cuento, se me hace un nudo en la garganta. Es muy, muy dificil describir lo que he sentido cuando he visto a mis tres hijos juntos, jugando en el banco del Aeropuerto. Solo puedo deciros que en ese momento he sido inmensamente feliz.



Luego la llegada casa: Quin ha estado muy observador de todo. A veces risueño, a veces más quejoso (normal, con el cambio de hora), pero poco a poco ha ido sintiéndose más a gusto. Se ha tomado entero el plato de lentejas que le había preparado su abuela, ha dormido su siesta, se ha bañado con su hermana María, ha tomado su biberón y luego a dormir.




Y es precisamente con esa imagen, que habla más que cien palabras, con la que quiero terminar este blog. La imagen de mis tres hijos durmiendo juntos en su habitación. Muchas gracias a todos los que nos habéis seguido por ese blog, porque habéis conseguido que nos sintamos muy acompañados estas dos semanas y nos habeis dado ánimos, que de verdad que los hemos necesitado mas de una vez. Hoy no ha sido posible contestar llamadas o mensajes de casi nadie, pero ya lo haremos los próximos días, y ya conoceréis a Quin. Porque, como he querido titular, hoy es el final del viaje y del blog, pero el principio de la apasionante aventura que nos queda por delante a los 5.






Días 14 : ¡Hasta Luego Vietnam!

Hoy toca hacer dos por uno: o sea, dos entradas, correspondientes a los dos últimos días de viaje. Como os dije al principio, la idea de este Blog no ha sido sólo contaros nuestra aventura en Vietnam, sino también tener un recuerdo que el día de mañana sirva a Quin, a Andrea y a María para que recuerden estos días. Por eso he preferido contaros los dos últimos días por separado y ser fiel al espíritu de "diario de viaje" que ha tenido el Blog desde el principio.

Empezamos el día con nervios, ya que teníamos todavía que cumplir con el último trámite: ir al Consulado a solicitar y recoger el visado para Quin. Pero como no podía ser menos, el día comienza con un susto: el inefable Hien se presenta a las 8:30 en el Hotel y nos dice que el nombre del niño está mal en la reserva del avión (le faltaba una "a") y que hay que corregirlo, no vaya a ser que no le dejen subir al avión... Como siempre, trayéndonos malas noticias y ninguna solución. Así que nos vamos para la embajada pensando en que luego hay que resolver el problema en la oficina de la Thai.

Tantas ganas teníamos ya de terminar con el papeleo, que cuando llegamos al consulado no habían abierto aún. Así que a las 9 en punto, llamamos a la puerta y en seguida nos atendieron. Todos los papeles eran correctos, así que nos dijeron que a las 12 podíamos pasarnos a recoger los visados, tal y como nos habían dicho la semana anterior.

Así que a las 9:20 ya estábamos camino de vuelta al Hotel. Se nos ocurrió ir andando y a mitad de camino... ¡El diluvio universal! ¡Qué manera de llover! Nos habíamos librado de la lluvia en todo el viaje, pero se ve que Vietnam quería despedirse de nosotros mostrándonos algo característico de este país y que no habíamos tenido ocasión de conocer: sus lluvias torrenciales. Aunque estábamos a menos de 500 m. del hotel, al final optamos por coger un Taxi para ir hasta allí.

La puerta de al lado del Hotel es la oficina de la Thai, así que me fuí a resolver lo del nombre y me encuentro con la desagradable sorpresa de que me dicen que cuesta 50 dólares y que además hay que esperar a las 3 de la tarde (las 9 en España) para que la agencia que emitió el billete se lo autorice. Menos mal que no hicimos el cambio sino que esperamos a las 3 para hablar con la agencia y nos dijeron que no hacía falta cambiar nada, ya que en vuelos internacionales se permiten hasta 4 errores de escritura en los nombres, ya que es normal que ocurran estos fallos.

Como había que hacer tiempo hasta la hora de ir al Aeropuerto, Lucía decidió regresar a la Peluquería, a repetir la experiencia.... ;-) Luego comimos, y de vuelta al Hotel para esperar a que Hien nos trajera los visados, cerrar maletas, check-out y a las 5 de la tarde (las 11 de la mañana en España) salimos para el Aeropuerto.

Al llegar al Aeropuerto, un pequeño rifirrafe a cuenta del Taxi (ya contaré en otro lugar, que no es éste, los timos constantes a los que uno se ve sometido en este proceso, incluso por quienes se supone que son más de fiar, ya que este caso fuimos "víctimas" de la picaresca de Hien, el representante de ADECOP, que es quien se supone velaba por nuestros intereses), pero aparte de esto sin incidencias: todo el proceso de check-in, pasaporte, aduana y seguridad los pasamos sin problema a las 20:15 de la tarde (las 14:15 de España) dijimos hasta ¡hasta luego! a Vietnam. Y dijimos hasta luego, porque seguro que volveremos algún día, cuando Quin crezca y quiera conocer el país que le vió nacer.

Os dejo con la última foto de Quin en Vietnam

lunes, 26 de noviembre de 2012

Ultimas Reflexiones

Hola, soy Lucía, para este blog la madre de Quin, Andrea y María.

Me asomo solo un poquito. He tardado en hacerlo porque para ser bloggera hay que ser objetiva, reflexiva, y prudente; lo de escribir sin saber quien me lee, tratándose de Internet y sobre una situación tan delicada como la que estamos viviendo, podría traerme problemas. No se hablar de esta situación que me ha tocado vivir sin opinar y sin poner sentimiento.

Para convencerme de que interviniese en este blog, me dijo "escribe tres cosas, solo 3 cosas" y yo me lo he tomado al pie de la letra: Quin, la separación de Andrea y María y una situación divertida en Vietnam.

Quin

Estoy contentísima llegado a este punto de mis días con él, lo hemos pasado mal los 4 primeros días, pero los siguientes empezamos a conseguir confianza y eso nos ha dado fuerza y esperanza para pensar que dia a dia podremos conseguir muchas cosas juntos. En realidad llevamos 10 días juntos, peo ha sido todo tan intenso, que parece mucho mas. Es muy muy muy inquieto, y yo se muy bien lo que es tener niños inquietos; es bruto, tiene muchísima fuerza a pesar de su peso, pero también es muy listo y es en esa rapidez mental de la que me estoy aprovechando, cuando veo que me puede. Respecto a sus pasados 20 meses de vida sin nosotros, solo diré que los orfanatos NO tendrían Que existir: los niños que no tengan padres o estos no los puedan cuidar, deberían ir directamente del hospital a los padres adoptivos; hay muchos esperándolos. No esta justificado en el siglo XXI, que unos niños estén en un lugar así. No es el foro para hablarlo, pero este viaje me ha hecho ver algo con mis propios ojos, no es un reportaje de la TV. Lo curioso de este tema, es que el dinero que los padres damos a los orfanatos es muchísimo.

Andrea y María

La otra cosa de la que voy a hablar, son mis niñas: Andrea y María. Se qué se lo están pasando bomba, con unos abuelos primero, fin de semana con los tíos, y segunda semana con los otros abuelos. Aunque el motivo por el que no han venido ha sido principalmente el coste de los billetes, ahora me alegro de no haber tenido dinero. La interrupción de su rutina, lo largo del viaje, y la situación que nos a traído a Vietnam, me han hecho darme cuenta que NO hubiera sido un buena decisión que vinieran. Además, Quin necesitaba ese tiempo para el solo, se lo merecía, igual que vosotras tuvisteis vuestro tiempo conmigo en la clínica, todo tiene un porque...de haberlo sabido, me habría ahorrado el sufrimiento que he tenido desde el día que sabía que nos veníamos y vosotras no viajabais con nosotros, pero, como tantas cosas en la vida, hasta que no llega el momento, no sabes que estabas equivocada.

Una historia divertida

Y la tercera cosa , es mi visita a una peluquería Vietnamita: Por mi condición de madre adoptiva en este país, no me siento turista, no he venido a hacer turismo, no tengo el chip de vacaciones, ni mi mente ni mi cuerpo están con el relajo de cuando vas a conocer un lugar y a disfrutar al máximo de ese tiempo y ese espacio. Pero, no es así a ojos de un vietnamita,, a pesar de que te preguntan continuamente si El Niño es vietnamita con 1 sonrisa de oreja a oreja, por más que contestes que sí, eres un turista y estas aquí para gastar...acto seguido a la pregunta sobre el niño te intentan vender algo. Eso ha hecho que cuando me he relajado un poco con Quin, haya intentado moverme por mi cuenta y conocer un poco más de la gente de este país, y os puedo contar mi visita a la peluquería (esas cosa no os la puede contar Joaquín):

Como cuando viaje a China, aquí hay muchísimo personal, mucha mano de obra (en este caso podrían caber a 3/4 chicas por clienta) abro la puerta de cristal de la Peluquería y 3 chicas que estaban sentadas detrás del mostrador se levantan como un resorte para darme a 6 manos un bloc negro con la tarifa de precios en dólares que por supuesto no son equivalentes a los precios para los locales.
Acepto los precios, y me pasan, a pesar de que la peluquería estaba a tope de clientes, a un tocador. Viene una chica con una palangana de plástico a empezar con la pedicura, cuando esta en ello, aparece una compañera y le dice algo (de momento ninguna habla inglés), y me piden que las siga, la de la palangana se quita sus chanclas que no estaban precisamente limpias, y me las pone, se queda descalza y nos vamos a una sala con unas especies de camillas de scay donde te lavan la cabeza.
Me subo en la camilla (estaba bastante alta), y...la chica de la palangana que seguía descalza se sube también y se posiciona en un trocito de la camilla a mis pies, en cuclillas (como solo ellos saben hacerlo) continuando con su trabajo.

Empieza el lavado de cabeza (el primero), y pienso: parece increíble que una niña tan mona y tan poquita cosa pueda tener esa fuerza, las chicas vietnamitas son muy menudas y en este caso iba con un traje de cocktail y peinada a lo Audry Hepburn en "desayuno con diamantes", pero si me dicen que me esta lavando la cabeza un campeón de Sumo me lo creo, ¡que barbaridad, que fuerza!. A todo esto, la chica de la palangana empieza con la manicura, y ¿como lo hace? no problem! Se pone entre mi costado y la chica de la camilla de al lado, un hueco como de 2 palmos y a seguir con su faena...Audry iba por su 3 tercer lavado de cabeza…

¿cómo puede caber esta chica en un espacio tan pequeño? Podía, podía, allí estaba, yo tenía los ojos cerrados de la vergüenza y por aguantar el ataque de risa pero sabía que estaba allí!! Y....aquí viene el momento más SORPRENDENTE, y no me lo dio la chica de la palangana, nooooo, sino Audry; empieza a lavarme los oídos!! pero no superficialmente, por fuera y de pasada, ¡no, si no con fricción! como esas madres que les limpian a los niños la nariz como sí fueran a sacar petróleo...¡qué me da algo! Creo que desde que tenia 9 años y las monjas me hicieron pasearme con 1 chicle pegado en la frente, de clase en clase no he sentido mas vergüenza. Dios mío, y yo ni me inmutaba, como la que le lavan los oídos todas las semanas, ¡nada, nada hay que integrarse!! Esta claro que donde fueres haz lo que vieres....

No se lo que duró, pero me pareció eterno…

Quinto y último lavado de cabeza; la de la palangana se cambia de lado y cabe, cabe, claro que cabe, yo le hago hueco ¡que ridículo!

Se acabó el lavado. Audry me pone la toalla con la fuerza que la caracteriza y allí que vamos las 3 en comandita, ¿dónde? a otro tocador porque nos han quitado el sitio. Termina su faena la chica de la palangana, ¡jo! ahora que me había acostumbrado a ella...

Me pregunto ¿cómo me irá a peinar Audry? ¿me dará una revista y le señalo? ¿llamará a alguien que hable inglés? ¿ se lo explicare por señas? Noooooooooo, nada de eso, seré tonta, ella me peina como ella quiera ¿porque me iba a preguntar? buena es Audry!

Bromas aparté, obviando las cuestiones higiénicas del local, no digo más que la de la palangana, como se quedo descalza la pobre mía, iba con los mechones de pelo del suelo pegados en los pies. Quedé muy bien, y trabajan mucho y de buena gana, ya podíamos aprender en España.

Los que esperabais las crónicas, documentadas e interesantes de Joaquín, no os preocupes, esto era solo una pequeña intervención, esta claro que el blog no es lo mío.

Muchas gracias a todos por el apoyo que nos estáis dando y hasta la vuelta. Ha sido de lo más terapéutico leer vuestros comentarios.

Pd: otro día fui de lavandería..¡pero esa es otra historia!

domingo, 25 de noviembre de 2012

Día 13: Despidiendo a Hanoi con una sonrisa

(La crónica de hoy la teneis con retraso, porque ayer no hubo conexión a Internet en el Hotel en todo el día. Como aquí hay mucho admirador de Cristiano Ronaldo, se ve que no quería que nadie viera el golazo de Beñat).

Pues esto llega a su fin. Cuando termine de escribir en el blog, nos acostaremos para pasar nuestra última noche en Hanoi. Hoy hemos aprovechado el Domingo para visitar el Templo de la Literatura, un Templo dedicado a Confucio. Además, es donde se ubicó la primera Universidad de Vietnam, alla por el siglo XI. La verdad es que ha merecido mucho la pena. Como anécdota, contaros que los estudiantes de Hanoi, cuando se gradúan, vienen aquí a celebrarlo y hacerse fotos (me imagino que algo parecido a nuestras Orlas). Las chicas, cuando han visto a Quin, enseguida han venido a saludarle y a hacerse fotos con él. Lo hemos sacado también en vídeo, para que lo pueda ver cuando crezca.




Luego hemos estado comiendo en un restaurante típicamente vietnamita, donde ya habíamos estado unos días antes. Alli hemos coincidido con otras tres familias españolas, que también estaban con sus hijos.


Al salir, Quin se ha quedado dormido en la silla (esto es casi una novedad verlo así en la calle). Mientras no se acostumbre a dormir la siesta como sus compatriotas….




Después de las últimas compras, he ido a darme un masaje de despedida. No veáis lo fuertes que son, aunque las veáis en las fotos tan menuditas. Lo mejor ha sido cuando se ha puesto de pié encima mía, para darme el masaje con los pies.



Y después, la última cena en Hanoi y paseíllo de despedida. Mañana a las 9 estaremos en el consulado, y si Dios quiere, saldremos de allí con el visado, rumbo ya al Aeropuerto, para España.

Pdt: Amigos madridistas (que sois unos pocos), no me he olvidado de vosotros. Quin y yo estamos muy agradecidos a vuestro equipo, que ha hecho que nuestro último día en Hanoi haya sido mucho más placentero. Ya va a ir aprendiendo las "cosas" que tiene nuestro equipo…. :-))

Y otra Pdt. Como estamos teniendo problemas con la conexion a Internet, no se cuando ni donde sera la proxima entrada, para contaros el último día....

sábado, 24 de noviembre de 2012

Día 12: Hoa Lu y Tam Coc

Hoy hemos estado de excursión en Hoa Lu, que fue la antigua capital de Vietnam, en el siglo IX, y en Tam Coc, una zona de grutas fluviales y montañas preciosas. Ha hecho un poco de frío (el primer día de frío y lluvia desde que estamos aquí), pero la verdad es que el paisaje era precioso. La mayor parte de la excursión ha sido en una barca en la que íbamos en fila india, así que no tenemos muchas fotos, pero alguna hay, así que ahí las tenéis.

En la entrada a Hoa Lu




Con el guía del Grupo (según él, se llamaba Ten)



Aquí parece Chiquito (te da cuen?)



En la barca




Bueno, pues estamos ya casi en la recta final. Mañana toca despedirse de Hanoi y empezar a cerrar maletas. ¡Qué ganas tenemos de volver a la normalidad y de ver a Andrea y Maria!

viernes, 23 de noviembre de 2012

Día 11: De compras por Hanoi

Hoy comenzó el día con un pequeño susto por culpa de un malentendido. Hien, el delegado de ADECOP en Hanoi, llamó a una de las familias diciendo que nos quería ver a las 11:30 porque faltaba un papel... Así que cancelamos todos los planes de visita de hoy, y a esperar a Hien. Nervios de nuevo. Cuando ha llegado Hien, resulta que lo que quiso decir es que iba a por el papel que faltaba y lo que quería era sentarse con nosotros para comprobar que estaba toda la documentación. Además, ya hemos concertado con el Consulado la cita para el lunes a las 9 de la mañana, para llevar la documentación y llevarnos el visado de Quin, que es el último trámite (por fin!) que tendremos que hacer aquí (cuando lleguemos a Sevilla, aunque el Blog lo demos por finalizado, todavía quedará algún papel más que hacer).

Así que cuando hemos terminado con Hien, hemos decidido dejar las visitas turísticas para el fin de semana e irnos de compras. A Andrea y María, como nos ha dicho hoy su abuela que se esán portando muy bien, les llevamos algo que les va a encantar a las dos, pero será una sorpresa que no verán hasta que lleguemos el Martes (ya queda poco). También hemos reservado para irnos de excursión mañana a Tam Noc y Hoa Lu, así que mañana toca de nuevo autobús (aunque esto está más cerca que Halong). Por lo demás, seguimos progresando en la relación con Quin, que sigue cambiando por días (aunque éste también será un proceso largo, que llevará unas cuantas semanas más).

Pdt: Os dejo hoy una foto de los tres juntos, para el "Album" de los Abuelos.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Día 10: En la Bahía de Halong

Como os anunciamos ayer, hoy hemos pasado el día en la Bahía de Halong, así que hoy toca reportaje fotográfico.

Desayunando en el Hotel

Durmiendo en el Autobus (el viaje desde Hanoi son 4 horas. Esta a "solo" 160 km., pero las carreteras son muy malas....). Pero se ha portado muy bien tanto a la ida como a la vuelta.

Comiendo mandarinas en el Barco (¡le encantan!, asi que ya sabes Andrea: tienes que hacer un esfuerzo por comerlas también, que vas a a ser la única de la familia que no las toma).

Una de las vistas "clásicas" de la Bahía. La roca de detrás sale en los billetes de 200.000 VND (los segundos de mayor valor aquí).


Dando un paseito en barca (por cierto, vaya calor que hacía....)

Otra de las vista clasica de Halong

A la salida de la Gruta Dau Go, tomando un poquito de agua.

La anecdota del dia ha sido cuando el Guía (que él mismo decía se parecía a Cristiano Ronaldo) se ha puesto a hablar conmigo del Real Madrid, y le he dicho que ojalá perdiera este sábado que jugaba contra el Betis. Y me contesta, "¿El Real Betis?". Hasta aquí nos conocen ya :-))

Bueno, mañana viernes. Empezamos la recta final del viaje. Esto es muy bonito, pero tenemos ya muchas ganas de volver y que por fin esté la familia al completo (sin Andrea y María, no es igual). ¡A ver cómo lo recibís el Martes!